La reciente reunión entre Sara Aagesen, ministra para la Transición Energética, y Cani Fernández, presidenta de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia, se centró en el impacto de las cotizaciones de productos energéticos internacionales en los consumidores españoles. Este encuentro, que tuvo lugar el pasado martes a las 16 horas, se extendió durante más de dos horas para evaluar la evolución de los mercados energéticos en el país.
A pesar de que España no depende directamente de Irán para su suministro energético, el país está vinculado a un mercado global donde los precios se ven afectados por la disponibilidad y el transporte de materias primas. Datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES) indican que en 2025, las importaciones de gas provenían principalmente de Argelia (34,6%), Estados Unidos (30%) y Rusia (11,5%).
La reciente rebaja del 16% en la tarifa de gas regulada, que entró en vigor el 1 de abril, contrasta con el aumento en los precios de los combustibles fósiles, que siguen por encima de los niveles previos a la guerra. El último paquete de ayudas del Consejo de Ministros también busca mitigar el impacto sobre los consumidores, aunque la situación sigue siendo crítica en el ámbito de la energía.