La Unión Europea y México han firmado un nuevo acuerdo de libre comercio que moderniza el pacto existente desde el año 2000. Este tratado, celebrado en Ciudad de México, establece la eliminación de aranceles para productos europeos clave y mejora el acceso a productos mexicanos como el café, frutas y jarabe de agave.
El acuerdo también abre el mercado de contratación pública de México a empresas europeas y refuerza los estándares laborales, medioambientales y de responsabilidad empresarial. Con esto, la UE busca diversificar sus relaciones comerciales y reducir riesgos frente al proteccionismo de EE.UU. y las prácticas comerciales de China.
La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, destacó que este pacto va más allá del comercio, considerándolo una declaración geopolítica en un momento de incertidumbre global. Aunque aún no se ha determinado una fecha de entrada en vigor, Bruselas anticipa su implementación "lo antes posible".