El Tribunal Supremo ha establecido que el interés usurario en los créditos al consumo se define como aquel que excede en seis puntos porcentuales el tipo medio, un criterio que ya se aplicó en 2023 para las tarjetas revolving. Esta decisión se deriva de un recurso de casación presentado por un usuario que solicitó un préstamo personal de 10.500 euros a la entidad Younited, con una TAE del 16,61%, considerablemente superior al promedio del mercado.
El Alto Tribunal ha anulado el contrato de préstamo, considerando que el interés era excesivo. El cliente había inicializado el crédito en 2019 para consolidar deudas y, tras ganar en primera instancia, su victoria fue revocada en segunda instancia, hasta que finalmente el Supremo falló a su favor. Para determinar si un interés es usurario, el Tribunal se basa en las estadísticas del Banco de España sobre los precios de créditos similares al momento de la firma.
Esta decisión marca un precedente importante en la regulación de los intereses en los créditos personales, ampliando el alcance de lo que se considera usura más allá de los productos financieros con características específicas como las tarjetas revolving.