El fraude fiscal en el IVA de los hogares españoles se estimó en 9.428 millones de euros durante el año 2022, lo que equivale al 0,69% del PIB. Esta cifra, proporcionada por Fedea, resulta notablemente más alta que la estimación de la Comisión Europea, que la sitúa en 3.986 millones de euros.
El cálculo de Fedea se basa en la diferencia entre los ingresos teóricos del IVA y los ingresos efectivamente recaudados, una medida conocida como brecha fiscal. Este indicador sugiere que hay un potencial considerable para mejorar la eficiencia en la recaudación del IVA en el país.
La información utilizada para esta evaluación proviene de las bases de datos de Fedea, que se han desarrollado para analizar la distribución de impuestos y prestaciones entre los hogares españoles. Además, Fedea excluyó de su estudio el impacto de los tipos reducidos y exenciones fiscales en la brecha fiscal.