El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, está trabajando en un nuevo plan presupuestario que busca generar ingresos por 660 millones de dólares. Este monto se destinaría a un presupuesto total de 124.700 millones de dólares, que se espera comience a aplicarse el 1 de julio de 2026.
Entre las propuestas figura la implementación de un nuevo impuesto sobre las viviendas adquiridas al contado por un valor mínimo de un millón de dólares, que se calcularía en función del 1% del precio de compra. Se prevé que esta tasa genere 160 millones de dólares en ingresos. Además, se está considerando extender este impuesto a las áreas suburbanas y al norte del Estado de Nueva York.
Las compras de viviendas en efectivo han incrementado en la ciudad debido a los altos costes de las hipotecas, lo que ha llevado a los compradores a optar por pagos al contado en un mercado inmobiliario altamente competitivo. Durante el primer semestre de 2025, más del 60% de aproximadamente 18.000 transacciones en Nueva York se realizaron en efectivo, siendo en Manhattan donde el 90% de las compras superiores a 3 millones de dólares se efectuaron de esta manera.