La posible implementación de la franquicia del IVA en España podría ofrecer a los autónomos una mejora en sus márgenes de beneficios, permitiéndoles establecer precios más competitivos. Este régimen, que eximiría a los pequeños negocios de recaudar el impuesto, fue discutido por expertos durante un evento organizado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), perteneciente al Consejo General de Economistas (CGE).
Juan Calvo Vérgez, catedrático en la Universidad de Extremadura, destacó que la reducción de la distorsión del mercado sería uno de los principales beneficios del régimen. Además, según la Directiva Europea 2020/285, España enfrenta un procedimiento de infracción por no haber adoptado la normativa necesaria para la exención del IVA en operaciones intracomunitarias.
En el caso de los pequeños negocios, que tendrían un límite de facturación anual de 85.000 euros para acogerse al régimen, esta medida podría ser crucial para mejorar su competitividad frente a empresas más grandes. Aunque se mantendría la obligación de pagar el impuesto sobre bienes y servicios adquiridos, el alivio de no tener que retener el IVA podría representar un respiro significativo para estos emprendedores.