Las pequeñas y medianas empresas (pymes) en España podrán beneficiarse en 2026 de una serie de incentivos fiscales, aunque seguirán enfrentándose a un tipo medio efectivo mayor que las grandes compañías. Según el informe del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), las microempresas pagarán un tipo del 22,37%, mientras que las pequeñas empresas lo harán al 22,97%, en comparación con el 20,87% de las grandes. A pesar de los esfuerzos por reducir la carga fiscal, el tipo mínimo para las pymes este año será del 21%, salvo en el caso de nuevas empresas.
Entre las medidas propuestas se encuentra un incremento en la reducción de impuestos para las pymes que reinviertan sus beneficios, así como la libertad de amortización en ciertos activos, incluyendo instalaciones de autoconsumo. La Agencia Tributaria ha reportado un aumento del 58,7% en la recaudación del Impuesto sobre Sociedades entre 2021 y 2025, lo que resalta la presión fiscal sobre las empresas más pequeñas.
Además, los economistas han sugerido cambios para facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales, como la anticipación de datos fiscales y la unificación de la presentación del Impuesto de Sociedades con las cuentas anuales. Se recomienda también una planificación estratégica de las operaciones para optimizar la carga fiscal.