La Administración de Donald Trump ha decidido implementar un gravamen del 100% a la importación de medicamentos patentados de países sin acuerdos arancelarios con Estados Unidos. Esta medida, que se hará efectiva en un plazo de 120 días para grandes empresas y 180 días para las más pequeñas, busca presionar a las compañías para que trasladen parte de su producción a EE.UU.
Los medicamentos provenientes de la Unión Europea, junto con otros países como Corea del Sur, Japón, Suiza y Liechtenstein, se beneficiarán de una tasa reducida del 15%. Además, aquellos fabricantes que mantengan una parte de su producción en territorio estadounidense podrán acceder a un gravamen de solo 20%, con la posibilidad de exenciones totales si se firman acuerdos de nación más favorecida.
Este anuncio coincide con el primer aniversario de la anterior imposición de aranceles y se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno para fomentar la producción local. Las exenciones arancelarias estarán vigentes hasta el 20 de enero de 2029, según ha detallado el Ejecutivo estadounidense.