La Audiencia Nacional ha decidido a favor de Shakira en su disputa contra Hacienda, cerrando un litigio que se prolongó durante ocho años. La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) había reclamado a la artista un total de 55.034.906,52 euros por un supuesto impago de impuestos del año 2011, incluyendo sanciones significativas.
El tribunal ha dictaminado que no había obligación de declarar en España los ingresos de Shakira para ese ejercicio, ya que no se logró demostrar que residiera en el país durante más de 183 días, requisito necesario para tributar. Durante el año 2011, la cantante realizó 120 conciertos en 37 países, lo que respaldó su defensa.
Además, el equipo legal de Shakira ha resaltado que no contaba con vivienda en España hasta 2012, ni tenía hijos en ese momento, lo que refuerza su posición de que no debía tributar en el país. Asimismo, la artista ha logrado que se archivara una causa penal relacionada con un posible delito en 2018 por falta de pruebas.
Tras el fallo, Shakira ha expresado su alegría mediante un comunicado, destacando la importancia de esta victoria legal.