La Agencia Tributaria de España ha registrado un notable aumento del 10,4% en la recaudación durante el año 2025, alcanzando un total de 325.356 millones de euros. Este crecimiento ha permitido que el déficit público se sitúe en el 2,2% del PIB, lo que equivale a un desajuste de 36.780 millones de euros.
El IRPF se consolidó como la principal fuente de ingresos, aportando 142.466 millones de euros, gracias a un incremento del 10,1% en las contribuciones de los trabajadores. Por su parte, el Impuesto de Sociedades también mostró un crecimiento, alcanzando 42.266 millones de euros, impulsado por unos beneficios empresariales más robustos, lo que representa un aumento del 8,1%.
El informe del Ministerio de Hacienda destaca que el aumento en los ingresos de impuestos directos fue del 11,4%, mientras que los indirectos crecieron un 8,9%. Además, el IVA se acercó a los 100.000 millones de euros, reflejando un crecimiento en el consumo y un aumento en los precios.