Las empresas y los ciudadanos de Estados Unidos han absorbido el 95% del aumento de costes provocado por las políticas arancelarias implementadas por Donald Trump. Un informe del Banco Central Europeo (BCE) revela que, tras la instauración de aranceles mínimos del 20%, las empresas exportadoras han logrado trasladar casi la totalidad de estos costes, quedando un 5% que afecta a sus márgenes de beneficio.
El BCE destaca que la carga recae principalmente en los consumidores y las empresas estadounidenses, quienes asumen un tercio de los sobrecostes. Aunque las empresas extranjeras solo soportan una pequeña parte, se espera que los costes se trasladen gradualmente a los compradores finales, hasta que estos absorban la mitad del impacto.
Desde la primera implementación de los aranceles, estos han sido objeto de cambios y negociaciones, incluyendo un reciente fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos que los declara ilegales. Este panorama ha generado inquietudes en el ámbito empresarial y entre los consumidores, quienes enfrentan las mayores tasas arancelarias desde 1940.