Un grupo de cinco ministros de finanzas de la Unión Europea ha solicitado la implementación de un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. Esta propuesta surge como una respuesta al aumento de los precios del combustible, intensificado por el conflicto en Irán. La carta, que ha sido revelada por Reuters, fue firmada por el vicepresidente económico español, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos de Alemania, Italia, Portugal y Austria.
Desde el 28 de febrero, los precios del petróleo y el gas han aumentado drásticamente debido a las acciones militares en la región, generando una crisis energética similar a la que Europa experimentó tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Los ministros argumentan que este nuevo impuesto serviría como un símbolo de unidad para la UE y haría que los beneficiarios de la situación actual contribuyan a aliviar la carga económica que enfrenta la población.
Además, se ha mencionado la necesidad de desarrollar rápidamente un mecanismo de contribución a nivel europeo, similar al establecido en 2022. Sin embargo, la carta no especifica el porcentaje del impuesto ni las empresas que se verían afectadas. Mientras tanto, el responsable de energía del bloque ha indicado que se están considerando medidas de emergencia, incluidas limitaciones a las tarifas de la red y impuestos sobre la electricidad, en respuesta a las distorsiones actuales del mercado.