Los ministros de finanzas de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han enviado una carta a la Comisión Europea solicitando la implementación de un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. Esta petición se produce en respuesta al aumento de los precios de los combustibles, exacerbado por el conflicto en Irán.
La carta, fechada el 1 de abril de 2026 y divulgada el 4 de abril, busca presionar al comisario para el Clima y el Crecimiento Limpio y con Emisiones Cero, Wopke Hoekstra, tras un intento fallido de discutir esta medida en el Eurogrupo el 27 de marzo. Los ministros argumentan que la adopción de esta política no solo aliviaría la carga sobre la población, sino que también enviaría un mensaje de unidad en tiempos de crisis.
Los planes de contingencia en respuesta a los recientes 'shocks' han debilitado las arcas públicas, y los países europeos están buscando apoyo para proteger a sus ciudadanos y economías. Se espera que la Comisión Europea considere seriamente esta propuesta, que podría marcar un cambio significativo en la política fiscal respecto a las energéticas.