La gestión inadecuada de las finanzas personales puede llevar a errores significativos en el ahorro. Según Elisabeth Wakefield, asesora financiera, mantener todos los ahorros en una única cuenta corriente es una de las equivocaciones más comunes. En el podcast Tiene sentido, Wakefield subraya la importancia de diversificar las cuentas bancarias para optimizar los recursos económicos.
Wakefield sugiere establecer tres tipos de cuentas. La primera debe ser la cuenta principal, destinada a recibir ingresos y domiciliar pagos. La segunda, una cuenta remunerada, serviría como colchón de seguridad para imprevistos. Por último, recomienda una cuenta separada para planificar gastos futuros, como vacaciones, permitiendo ahorrar mensualmente en cantidades pequeñas.
Además, para aquellos que invierten, la experta aconseja tener una cuenta específica para gestionar ingresos pasivos y realizar nuevas inversiones. Según ella, muchas personas repiten patrones de ahorro heredados de generaciones anteriores, lo que puede afectar su gestión financiera.