A pesar de que EE.UU. no se encuentra actualmente en recesión, expertos advierten que el ciclo económico normal indica que podría estarlo en el futuro. Una recesión se caracteriza por una disminución de la actividad económica durante varios meses, lo que incluye un descenso en el gasto de los consumidores y un aumento en las pérdidas de empleo.
Sheila Walsh, planificadora financiera de la Universidad de Georgetown, sugiere que la clave para mitigar los efectos de una posible recesión es construir resiliencia financiera. Esto implica tener claridad sobre los ingresos y gastos mensuales, diferenciando entre necesidades y deseos. Ella recomienda revisar los gastos esenciales, como vivienda y alimentación, así como los no esenciales, como entretenimiento.
Con una tasa de interés promedio de casi 20% en tarjetas de crédito, es crucial evitar acumular deudas innecesarias. Walsh aconseja identificar áreas donde se puedan reducir gastos, como suscripciones olvidadas. Además, sugiere el uso de herramientas como calculadoras de pago para evaluar opciones de consolidación de deudas.