La acumulación de la inflación en los últimos 30 años ha alcanzado aproximadamente el 105%, lo que ha provocado un aumento significativo en los precios de bienes y servicios. Según el experto en finanzas Antón Díez, mantener el dinero en una cuenta bancaria sin invertirlo resulta en una pérdida de poder adquisitivo para los ahorradores, mientras que las entidades bancarias se benefician de esta inacción.
Díez, que es el General Manager de N26 en España y Portugal, advierte que los depósitos tradicionales no ofrecen rentabilidad y, por lo tanto, el dinero se encuentra estancado. Esto contrasta con el aumento de precios, que ha superado un 2% anual, limitando la capacidad de compra de los consumidores. En su intervención en el podcast 'El sentido de la birra', destacó cómo este escenario económico afecta a los ahorradores.
El especialista subraya que la estrategia de guardar dinero sin movimiento se ha vuelto uno de los errores más comunes, ya que, a lo largo del tiempo, el valor real de los ahorros disminuye. Por lo tanto, aconseja a los ciudadanos reconsiderar sus métodos de ahorro e inversión para evitar que su patrimonio continúe perdiendo valor.