El Gobierno de España planea suspender el Impuesto Especial sobre la Electricidad, que representa el 5,1% de la factura eléctrica, como medida para mitigar el impacto del aumento de precios energéticos debido a la guerra en Irán. En 2025, este tributo generó 1.350 millones de euros en recaudación.
Se están considerando cambios que permitirían trasladar ciertos costes fijos de la factura de los consumidores a empresas del sector de hidrocarburos y otros sectores contaminantes. La ministra de Economía, Carlos Cuerpo, y la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, han asegurado que se implementarán medidas inmediatas para apoyar a los sectores más afectados, como el transporte y la agricultura.
Además, aunque no se prevé la aplicación de descuentos generalizados en los combustibles, se está valorando la posibilidad de reducir el IVA de los gasóleos y gasolinas para consumidores y empresas. Estas iniciativas forman parte de un paquete más amplio para abordar la crisis energética y fomentar la electrificación de la economía.