La construcción de una central nuclear en China puede costar entre 24.000 y 60.000 millones de euros, sin embargo, el país asiático ha acelerado su desarrollo nuclear con 56 reactores en funcionamiento y otros 30 en construcción. Su capacidad para construir instalaciones a la mitad del tiempo y costo en comparación con otros países lo posiciona como líder en el sector antes de 2030.
La creciente demanda de energía, impulsada por la población y el crecimiento industrial, ha llevado a China a buscar fuentes alternativas de uranio, especialmente del océano. Se estima que existen 4.500 millones de toneladas de uranio en los océanos, aunque en concentraciones muy bajas, lo que plantea un desafío logístico para su extracción.
En 2023, la producción de uranio en China fue de solo 1.700 toneladas, mientras que las importaciones alcanzaron 22.000 toneladas en 2024. Para mantener su ritmo de desarrollo, necesitan explorar nuevas reservas, incluyendo las del mar. Un innovador metamaterial, presentado por el Qinghai Institute of Salt Lakes, actúa como un captador de uranio, aumentando las posibilidades de extracción en el futuro.