El proceso de desmantelamiento de la central nuclear de Zorita está a punto de concluir tras dos décadas de trabajo, con más de 100.000 toneladas de residuos retirados, de las cuales un 15% eran radiactivos. Esta planta, que fue la primera en operar en España, se desconectó de la red eléctrica en 2006 y su desmantelamiento ha sido liderado por ENRESA, la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos.
Construida en 1965 en el pequeño pueblo de Almonacid de Zorita (Guadalajara), la central comenzó a operar en 1969. A lo largo de su vida útil de 39 años, generó un total de 36.515 millones de kilovatios, suficiente para abastecer anualmente a 25 provincias como Guadalajara, y ayudó a prevenir la emisión de 32,37 millones de toneladas de CO2.
El objetivo ahora es restaurar las doce hectáreas donde se ubicaba la planta, asegurando que el terreno quede libre de residuos radiactivos. Se estima que el proyecto finalizará en los próximos meses, permitiendo que la parcela, actualmente propiedad de Naturgy, pueda ser utilizada para otros fines.