La empresa británica Atome ha confirmado la construcción de la planta de fertilizantes Villeta en Paraguay, un proyecto valorado en 665 millones de dólares que promete transformar la agricultura a nivel global. Este desarrollo se enmarca en un contexto de creciente preocupación por la seguridad alimentaria, ya que la dependencia de fertilizantes nitrogenados producidos a partir de gas natural representa una vulnerabilidad para la economía mundial.
La planta utilizará electricidad renovable para realizar la electrólisis, separando el hidrógeno del agua, eliminando así el uso de combustibles fósiles en su producción. Olivier Mussat, director ejecutivo de Atome, ha destacado que el proyecto trasciende la sostenibilidad, considerándolo una cuestión crítica para la seguridad alimentaria, especialmente ante la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte de las exportaciones de fertilizantes.
Atome ha cerrado un financiamiento que incluye 420 millones de dólares en deuda y 245 millones en capital, con el apoyo de entidades como la Corporación Financiera Internacional y el Banco Europeo de Inversiones. Este avance se considera un hito en la financiación de instalaciones de fertilizantes verdes, algo que nunca se había logrado hasta ahora.