Un avance significativo en el reciclaje de plásticos ha sido logrado por un equipo del laboratorio nacional Oak Ridge en Estados Unidos, que ha desarrollado un método para convertir plástico en gasolina y diésel a temperaturas inferiores a 200 grados Celsius. Este hallazgo se detalla en un artículo reciente publicado en el Journal of the American Chemical Society.
El método innovador utiliza una mezcla de sales fundidas con cloruro de aluminio como disolvente y catalizador. Este proceso, que evita la necesidad de altas temperaturas y costosos materiales, implica la unión de átomos de aluminio al polímero, generando zonas de alta acidez que descomponen las largas cadenas de moléculas del plástico, transformándolas en combustibles.
La técnica representa un avance notable en comparación con la pirólisis convencional, que requiere calentar el plástico entre 450 y 500 grados Celsius y es costosa y poco eficiente energéticamente. Este nuevo enfoque podría facilitar el reciclaje de plástico de manera más rentable y accesible a nivel industrial.