En marzo de 2026, el coste de los servicios de ajuste del sistema eléctrico alcanzó un máximo histórico, representando el 28% del término de energía del Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). A raíz del apagón del 28 de abril de 2025, la Red Eléctrica de España ha implementado una gestión más conservadora, aumentando la activación de mecanismos de seguridad y el uso de centrales de respaldo, en su mayoría de gas.
Como resultado, los gastos correspondientes a estos servicios han escalado de 15,10 euros/MWh en 2023 a 38,68 euros/MWh en marzo de 2026. Esto se traduce en un incremento del 61% en la factura eléctrica para un hogar medio, que ha pasado de pagar 4,15 euros al mes a 6,67 euros, lo que representa un sobrecoste anual de 30,27 euros.
El uso del gas ha aumentado significativamente, triplicándose de 710 GWh en marzo de 2024 a 2.244 GWh en marzo de 2026, a pesar de que el avance de energías renovables había previsto una disminución de su uso. Esta situación ha incrementado la dependencia del gas, debido a las restricciones técnicas del sistema que obligan a su activación como medida de seguridad.