La OPEP+ ha decidido aumentar su producción de petróleo a partir de mayo, con un incremento proyectado de 206.000 barriles diarios. Este anuncio se produce en un contexto de creciente inestabilidad en los mercados energéticos, donde el barril de Brent ya cotiza a 109 dólares y se prevé que podría alcanzar los 150 dólares si el estrecho de Ormuz no se reabre pronto.
El cierre de este estrecho, bloqueado por Irán debido a las acciones militares recientes de Israel y Estados Unidos, limita significativamente la operatividad de este aumento de producción. De hecho, se estima que el 90% del incremento anunciado depende de países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, que enfrentan restricciones en el paso de su petróleo.
Además, los analistas consideran que esta medida es más simbólica que efectiva, ya que apenas cubriría un 2% de las necesidades provocadas por el bloqueo. La OPEP+ también está evaluando la posibilidad de revisar los recortes de producción establecidos en noviembre de 2023, lo que podría llevar a una recuperación más rápida del suministro, siempre que se logre reabrir Ormuz.