El estrecho de Ormuz, con una longitud de menos de 200 km y un ancho máximo de 45 km, es crucial para el tráfico de petróleo, ya que por esta vía transita el 20 % del crudo mundial. Actualmente, el conflicto entre Trump e Irán ha llevado a un bloqueo en la región, afectando a 68 cargueros que no pueden pasar, lo que tiene repercusiones significativas en la economía global.
Este bloqueo está provocando un aumento inminente en los precios de la gasolina, un fenómeno conocido como el efecto cohetes y plumas, donde los precios suben rápidamente con el aumento de los costes de producción pero descienden lentamente cuando estos disminuyen. La situación plantea la necesidad de una respuesta diplomática, dado que las negociaciones entre Europa, Rusia y China se complican ante la falta de apoyo hacia Estados Unidos.
La creación de un nuevo bloque mundial parece estar en marcha, aunque conlleva altos costes, reflejando un cambio en el orden global que involucra a las principales potencias. Este contexto resalta el papel de los ministros de Asuntos Exteriores en la búsqueda de una solución pacífica a la crisis actual.