En 2025, se prevé que casi el 30% de los camiones pesados vendidos en China sean eléctricos o de nueva energía, un avance significativo en comparación con el 4% de Europa. Este crecimiento es notable, dado que en 2021 solo representaban el 0,7% de las ventas en el país asiático. La velocidad de adopción de estos vehículos en China ha superado las expectativas, alcanzando el 12,9% en 2024.
La electrificación de camiones pesados presenta desafíos únicos, ya que requieren mayores capacidades energéticas y las baterías pueden afectar la carga útil. Según Mao Shiyue, investigador del International Council on Clean Transportation, electrificar estos vehículos es más complicado que en el caso de los automóviles. A pesar de esto, la demanda está en aumento.
Las políticas gubernamentales han sido cruciales en este cambio. Desde 2020, el gobierno chino ha impuesto a las industrias clave la incorporación de camiones de nueva energía, ofreciendo subsidios para la sustitución de camiones diésel. Este enfoque ha creado un mercado robusto y competitivo, impulsando la innovación dentro del sector.