Las estaciones de servicio en Guipúzcoa están experimentando largas colas de vehículos franceses que buscan aprovechar los precios más bajos del combustible. Conductores han cruzado la frontera para llenar sus depósitos, ahorrando hasta 40 céntimos por litro en comparación con los precios en Francia, donde el litro de gasolina supera los 2,30 euros en algunas estaciones.
El aumento en el tráfico de vehículos con matrícula francesa ha sido notable en localidades como Irún, donde los residentes han expresado sus preocupaciones sobre el congestionamiento en las gasolineras. Un ciudadano ha capturado el fenómeno en imágenes, mostrando coches llenos de bidones de combustible.
Este aumento en la demanda no solo responde al encarecimiento global del petróleo debido a la crisis en Oriente Medio, sino también a las diferentes políticas fiscales de España y Francia. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez introdujo un plan anticrisis de 5.000 millones de euros que incluye una rebaja del IVA de los combustibles, Francia ha optado por ayudas selectivas en lugar de cambios fiscales directos.