Un nuevo estudio de la Universidad de Murcia ha revelado que las siestas que superan los 30 minutos pueden tener efectos negativos en la salud de los adultos. Este análisis, que incluyó a más de 3.000 participantes, encontró que el tiempo dedicado a la siesta se relacionaba con un mayor índice de masa corporal (IMC) y un incremento en la incidencia de obesidad, así como un riesgo elevado de desarrollar síndromes metabólicos como la diabetes y la hipertensión.
Además, la Sociedad Europea de Cardiología ha presentado datos que indican que las siestas que exceden los 30 minutos casi duplican el riesgo de fibrilación auricular. Por otro lado, la American Heart Association ha señalado que aquellas siestas que superan la hora aumentan la tasa de enfermedades cardiovasculares en 1,82 veces.
La edad también juega un papel crucial en estos hallazgos. Un estudio publicado en JAMA observó a 1.338 adultos mayores durante 19 años y encontró que un aumento en la duración y frecuencia de las siestas, especialmente por la mañana, estaba relacionado con una mayor mortalidad. En concreto, cada hora adicional de sueño diurno incrementaba el riesgo de mortalidad en un 13%.