Las pequeñas y medianas empresas (pymes) pueden obtener un retorno de hasta seis euros por cada euro invertido en sillas ergonómicas, según un estudio de la Universidad de Cornell. Esta mejora se traduce en una notable reducción del absentismo laboral y un aumento de la productividad, factores clave que afectan directamente los costes operativos de las empresas.
En Europa, los trastornos musculoesqueléticos son responsables de alrededor del 32% de las bajas laborales, y en España, estos problemas representan más del 25% de las incapacidades temporales. Estas estadísticas subrayan la importancia de la ergonomía en el entorno laboral, especialmente en un contexto donde el teletrabajo ha alterado las condiciones de trabajo.
A pesar de los beneficios económicos y de salud, muchas pymes continúan desatendiendo la ergonomía, priorizando los costes iniciales frente a los impactos a largo plazo. Invertir en elementos como sillas adecuadas y soportes para el ordenador se considera cada vez más esencial para reducir gastos y mejorar el rendimiento de los empleados.