A pesar de un crecimiento del 1,2% en el salario bruto medio en España durante 2025, los trabajadores han visto disminuir su poder adquisitivo. El salario alcanzó los 32.678 euros después de ajustar por la inflación, pero un aumento del tipo impositivo medio personal del 1,5% ha contrarrestado esta mejora.
Según el informe anual Taxing Wages de la OCDE, España se encuentra entre los diez países donde el ingreso real tras impuestos ha disminuido en comparación con 2024. Los solteros sin hijos en el país destinaron el 41,4% de su salario bruto a impuestos y cotizaciones, superando la media de la OCDE, que es del 35,1%.
La carga fiscal sobre el trabajo en España ha crecido más rápidamente que en la media de la OCDE, con un aumento de 0,31 puntos porcentuales en el último año. Esto se debe principalmente al incremento del impuesto sobre la renta, lo que sitúa al país en el décimo lugar de los 38 miembros de la organización con mayor carga fiscal sobre el trabajo.