El número de trabajadores extranjeros en España ha alcanzado cifras récord, a pesar de las tendencias restrictivas en otros países europeos. Este fenómeno se produce en un contexto donde la presión de la extrema derecha está llevando a naciones vecinas a implementar medidas más severas contra la inmigración.
En respuesta a esta situación, el Gobierno español, a través de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia (ONPE), ha encargado un informe que explorará el futuro del país en los próximos 50 años. Esta evaluación se centrará en dos escenarios: uno en el que las entradas de inmigrantes continúan al ritmo actual y otro en el que se aplican políticas restrictivas que reducirían las llegadas en un 30%.