El mercado laboral estadounidense mostró un sorprendente aumento de 178.000 empleos en marzo, lo que llevó a una disminución del índice de desempleo del 4,4% al 4,3%. Este dato se produce a pesar de las expectativas de los analistas, que anticipaban un incremento de entre 59.000 y 62.000 nuevos puestos de trabajo, tras el notable descenso en febrero, cuando se destruyeron 133.000 empleos.
Además, las revisiones de datos anteriores han mostrado ajustes significativos, con el número de empleos perdidos en febrero revisado a la baja en 41.000 hasta 92.000, mientras que la cifra de enero se incrementó en 34.000, alcanzando 160.000. A pesar de estos cambios, el promedio de contrataciones en los últimos tres meses se sitúa en torno a 68.000, un nivel que aún está lejos de los picos anteriores.
Los nuevos datos han generado reacciones en los mercados, con una ligera caída en los futuros tras su publicación. Se espera que la Reserva Federal no modifique los tipos de interés en su próxima reunión, dado que la solidez del empleo podría permitirle centrarse en la reducción de la inflación. Por otro lado, el rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años ha aumentado al 3,85%, reflejando cambios en las expectativas del mercado.