El aumento del precio del petróleo está impulsando a varios gobiernos a adoptar medidas para reducir su consumo energético. La Agencia Internacional de la Energía ha sugerido el teletrabajo como una de las principales acciones, destacando que podría disminuir el uso de petróleo entre un 2 % y un 6 % dependiendo de la frecuencia de trabajo remoto. Esto podría resultar en una reducción promedio del 20 % en el consumo individual de combustible.
En Asia, varios países han comenzado a implementar estrategias similares. El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, ha indicado que los funcionarios estatales adoptarán el teletrabajo para limitar el consumo de gasolina. Filipinas ha decidido reducir la semana laboral a cuatro días, una medida que recuerda a la crisis energética de 1990. Otros países en la región, como Sri Lanka y Pakistán, también están introduciendo semanas laborales más cortas, mientras que Vietnam y Tailandia están promoviendo el teletrabajo.
En España, el Gobierno ha anticipado su respuesta a la crisis energética, aprobando el 20 de marzo un Real Decreto-ley que activa el 'Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio', con un presupuesto de 5.000 millones de euros. Este plan busca abordar los desafíos energéticos actuales y fomentar la movilidad sostenible.