El Gobierno español se encuentra en una fase de modificación del nuevo registro horario laboral, impulsado por la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Esta revisión se produce tras el rechazo del Consejo de Estado a la propuesta inicial, con el objetivo de evitar posibles impugnaciones judiciales por parte de la patronal.
Los ajustes están siendo discutidos entre varios ministerios económicos, como Economía, Trabajo y Seguridad Social, además de la Inspección de Trabajo. Se espera que el texto revisado llegue al Consejo de Ministros antes del inicio del verano, cuando las actividades gubernamentales suelen ralentizarse.
A pesar de las modificaciones, los aspectos esenciales de la reforma se mantendrán, asegurando que el nuevo sistema de fichajes cumpla con criterios de digitalización e interoperabilidad, así como acceso directo para los inspectores laborales. El Gobierno persigue que este modelo sea más efectivo, pero sin cruzar límites que puedan llevar a su judicialización.