El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés en el 2%, marcando su quinta pausa consecutiva. Esta decisión se produce en un contexto de inestabilidad geopolítica y desafíos económicos en Europa, aunque el BCE muestra cierto optimismo tras el reciente dato de inflación para la Eurozona, que se situó en 1,7% en enero, por debajo de su objetivo del 2%.
Christine Lagarde, presidenta del BCE, destacó que la economía sigue mostrando resiliencia a pesar de un entorno global complicado, apoyada por un bajo índice de desempleo y un aumento en las inversiones en defensa e infraestructuras. Sin embargo, Lagarde advirtió que las perspectivas económicas son inciertas debido a las tensiones comerciales y geopolíticas, especialmente relacionadas con la guerra en Ucrania y las relaciones con Estados Unidos.
Además, la presidenta del BCE mencionó que la institución está vigilando de cerca la evolución del tipo de cambio del euro frente al dólar, señalando que desde marzo de 2025, el dólar ha mostrado una depreciación. Lagarde indicó que si el euro se fortalece más de lo previsto, esto podría impactar la inflación de manera significativa.