El sector bancario español cerró el año 2025 con un beneficio neto total de 34.000 millones de euros, lo que representa un aumento del 7% respecto al año anterior. Este es el tercer año consecutivo que se registra un récord en ganancias, impulsado por una intensa actividad en hipotecas y fondos de inversión.
A pesar del contexto de tipos de interés bajos, la solidez de los ingresos ha permitido mantener una estabilidad en las cuentas de las entidades. Banco Sabadell, que presentó sus resultados recientemente, contribuyó a este crecimiento, mientras que Banco Santander y BBVA acaparan el 70% de los beneficios del sector. Santander reportó ganancias de 14.101 millones de euros, un incremento del 12% interanual, mientras que BBVA alcanzó 10.511 millones de euros, un 4,5% más que el año anterior.
La digitalización ha sido clave para mejorar la eficiencia del sector, que está viendo una aceleración en la remuneración a los accionistas. Sin embargo, queda por ver si esta tendencia se mantendrá durante 2026.