La autoridad monetaria mantiene su enfoque en la estabilidad de los precios, sin realizar cambios en las tasas de interés desde junio de 2022. A pesar de los desafíos económicos y políticos globales, se prioriza esta estrategia.
La situación actual refleja un entorno de incertidumbre, donde la política monetaria busca mitigar riesgos a través de la estabilidad en el precio del dinero. La decisión de no modificar las tasas se considera clave ante las fluctuaciones del mercado.