El debate sobre el euro digital ha generado opiniones encontradas en Europa, donde algunos lo ven como un avance necesario y otros como una amenaza a la privacidad. La conversación con José Manuel Marqués, director de la División de Innovación Financiera del Banco de España, destaca la importancia de entender que el euro digital no busca eliminar el efectivo, sino garantizar su acceso en un entorno cada vez más digitalizado.
Marqués aclara que la Unión Europea está trabajando en leyes para asegurar la aceptación y distribución del efectivo, manteniendo su uso homogéneo en todos los países miembros. Además, se ha descartado la posibilidad de crear una moneda programable que imponga condiciones a los ciudadanos, ya que ello podría alterar el principio de igualdad entre diferentes formas de dinero.
La cuestión de la privacidad es un tema delicado, dado que el euro digital no ofrecerá el mismo anonimato que el efectivo. El diseño del euro digital se enfoca en limitar la información accesible, aunque se reconoce que no se podrá garantizar el mismo nivel de privacidad que en el uso de billetes y monedas.