A medida que se acercan las elecciones en Andalucía, el presidente Juanma Moreno está tomando medidas para distanciarse de su partido, el Partido Popular. En un intento por evitar conflictos internos, ha decidido no alinearse con los pactos que su partido mantiene con Vox, que considera problemáticos. Esta estrategia busca minimizar los “líos” que han surgido en la dirección nacional del partido.
Moreno ha optado por una campaña centrada en su figura personal, similar a la estrategia utilizada por Alberto Núñez Feijóo cuando lideraba la Xunta de Galicia. En su enfoque, el nombre de Moreno adquiere más relevancia que el del propio partido, reflejando un intento de evitar la confrontación ideológica durante este periodo electoral.