El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha declarado que, en su papel como responsable político, no participó en el proceso de contratación de mascarillas, asegurando que la decisión de adjudicar contratos a la empresa Soluciones de Gestión fue competencia de la subsecretaría del ministerio. Ábalos, quien fue el número tres del PSOE, afirmó que su única preocupación era garantizar la disponibilidad de equipos de protección personal.
Durante su declaración como acusado en el caso Koldo, el exministro también abordó el tema de su exnovia, Jésica Rodríguez, sugiriendo que pudo haber sido coaccionada en su testimonio. Según Ábalos, ella se inculpa debido a presiones externas, indicando que le han asegurado que no enfrentará consecuencias legales.
El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, interrogó a Ábalos, quien reiteró que no tenía conocimiento de que los inmuebles disfrutados por él y su familia eran financiados por Víctor de Aldama, implicado en la trama corrupta. Esta declaración se produce en un contexto de creciente escrutinio sobre la gestión de contratos durante la pandemia.