El anuncio del presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre el incremento de los aranceles a los automóviles europeos del 15% al 25% ha generado preocupación en la Unión Europea. Esta medida podría impactar gravemente a Alemania, donde se estima que la pérdida de producción podría alcanzar casi 15.000 millones de euros, según el Instituto Kiel para la Economía Mundial (IfW).
La UE ha respondido defendiendo su cumplimiento con los acuerdos establecidos en la Declaración Conjunta de julio de 2025, que fijó aranceles máximos del 15% en la mayoría de las exportaciones y un compromiso de compra de energía estadounidense por valor de 700.000 millones de euros. Un portavoz del Parlamento Europeo ha advertido que la UE se reserva el derecho de proteger sus intereses en caso de que EE.UU. implemente medidas que contravengan este acuerdo.
Según el IfW, las repercusiones a largo plazo de estas nuevas tarifas podrían elevar las pérdidas de producción a unos 30.000 millones de euros. Además, la economía alemana, que se prevé que crezca solo un 0,8% este año, se vería aún más afectada por esta situación, según el economista Julian Hinz.