El PIB de Cataluña experimentará un crecimiento del 2,3% en 2026, según las proyecciones de la Generalitat, superando la previsión anterior de octubre. Este aumento se produce a pesar de la incertidumbre internacional provocada por la guerra de Irán y el incremento de la inflación, aunque se espera un crecimiento más moderado en comparación con el año anterior, cuando el PIB creció un 2,7%.
El Banco de España y el Fondo Monetario Internacional también anticipan un crecimiento similar para la economía española, con un aumento que oscila entre el 2,3% y el 2,1%. Sin embargo, el Departament d’Economia i Finances alerta sobre el “riesgo de deterioro” si la situación geopolítica se prolonga, contemplando escenarios alternativos donde el crecimiento podría bajar a 2,1% o incluso 1,9%.
La demanda interna seguirá siendo el principal motor económico, a pesar de una ralentización en el consumo de los hogares, que se prevé en 2,6%. Las importaciones y exportaciones, sin embargo, tendrán un impacto negativo en el crecimiento, con una contribución de -0,2 puntos al PIB.
Para 2027, se estima un crecimiento del 1,8%, con escenarios adversos que podrían llevar la cifra a 1,7% o 1,3%. La creación de empleo continuará, con la expectativa de añadir cerca de 100.000 nuevos puestos de trabajo, aunque el ritmo será más lento que en años anteriores.