El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha señalado que se han detectado "marcas similares" en los "bogies" de otros trenes que operaron antes del incidente del Iryo descarrilado en Adamuz, Córdoba. Esta situación ha generado preocupación en torno a la seguridad de la infraestructura ferroviaria.
Según la información proporcionada por EFE, se está investigando si entre dos y tres trenes que circularon anteriormente también presentan estas anomalías. Las "marcas" encontradas en los componentes críticos del tren podrían indicar problemas que deben ser abordados para garantizar la seguridad de los pasajeros en el futuro.
La situación actual exige una revisión exhaustiva de los trenes afectados y una respuesta rápida por parte de las autoridades competentes para evitar incidentes similares en el futuro.