El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha declarado que su país ha decidido cesar los ataques contra naciones vecinas, a menos que sea agredido desde esos territorios. Esta decisión fue anunciada por Pezeshkian, miembro del Consejo de Liderazgo, en un mensaje emitido por la televisión estatal tras la reciente ofensiva estadounidense e israelí que resultó en la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí.
En respuesta a esta situación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán "se ha rendido ante sus vecinos" y prometió un "golpe muy duro" contra la República Islámica. Trump atribuyó esta rendición a los "implacables ataques" de su país y de Israel. En su publicación en Truth Social, el presidente estadounidense calificó a Irán como "el perdedor de Oriente Medio" y advirtió sobre la consideración de nuevos objetivos en futuras acciones.
Pezeshkian, al disculparse por las agresiones iraníes previas, instó a los países vecinos a no convertirse en "instrumentos del imperialismo". La situación en la región se ha intensificado tras la muerte de Jameneí, que estuvo en el poder desde 1989, lo que ha alterado las dinámicas de poder en Oriente Medio.