Un déficit de infraestructuras acumulado de 42.500 millones de euros ha sido destacado por los empresarios catalanes en su reciente postura sobre el nuevo modelo de financiación. Este modelo ha sido considerado como un avance respecto al sistema actual, aunque los firmantes, que incluyen a Foment y el grupo G8 compuesto por diversas organizaciones, opinan que aún presenta deficiencias que necesitan ser abordadas.
El documento, que aboga por una mejora en el modelo de financiación, también sugiere que es aplicable a otras comunidades autónomas bajo régimen común, lo que podría generar beneficios amplios. Se hace un llamado a los partidos políticos catalanes para colaborar en la mejora del modelo y asegurar la consolidación de estos cambios en el futuro.
La consellera d'Economia, Alicia Romero, ha enfatizado la necesidad de trabajar de manera conjunta y constructiva para que el modelo sea aprobado en el Congreso de los Diputados. Además, los firmantes han solicitado la publicación de las balanzas fiscales que el ministerio de Hacienda ha dejado de proporcionar en años recientes.