Amazon ha decidido lanzar un nuevo servicio que permite a otros minoristas beneficiarse de su tecnología de asistente de compras basado en inteligencia artificial. Este avance llega tras dos años de ofrecer un chatbot de compras en su plataforma principal, que inicialmente se conocía como Rufus y que ha sido renombrado recientemente como Alexa.
Esta iniciativa pretende ampliar las capacidades de las empresas que deseen integrar soluciones de IA en sus operaciones comerciales. El objetivo es ofrecer una experiencia de compra más personalizada y eficiente, aprovechando la infraestructura tecnológica de Amazon.
La compañía espera que esta oferta atraiga a más minoristas, lo que podría resultar en un incremento en el uso de su tecnología y, a su vez, un impacto positivo en su negocio global. A medida que más empresas adopten esta tecnología, se prevé que la competencia en el mercado de comercio electrónico se intensifique.