España se destaca como uno de los países más ricos en biodiversidad de la Unión Europea, aunque enfrenta retos importantes que requieren una colaboración efectiva entre la ciudadanía, las empresas y las instituciones. La Fundación Biodiversidad, bajo el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, lidera iniciativas para salvaguardar este patrimonio natural. Su director, Félix Romero, destaca la urgencia de una respuesta coordinada ante la acelerada pérdida de especies y ecosistemas.
A pesar de ser un referente en la protección de espacios naturales, España se encuentra en una encrucijada. La pérdida de especies, un problema que avanza con menos visibilidad que el cambio climático, amenaza la riqueza biológica del país. Romero señala que la interconexión entre la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático es crucial para el futuro de la humanidad.
El director de la Fundación subraya que España aporta significativamente a la Unión Europea en cuanto a la diversidad de ecosistemas y especies. Sin embargo, la degradación de algunos espacios y la falta de reconocimiento de su valor han generado preocupaciones, especialmente en áreas como las aves esteparias y las praderas de posidonia, esenciales para la salud de los mares.