La Organización de Naciones Unidas ha revisado a la baja su estimación de crecimiento económico global para 2023, fijándolo en un 2,5%, tras haberlo situado en un 2,7% en enero. Para el año 2027, la previsión de crecimiento se espera que alcance el 2,8%. Este ajuste se debe a las repercusiones del conflicto en Oriente Medio, que también ha llevado a un incremento en las expectativas de inflación mundial, que se prevé llegue al 3,9% en 2026, superando en 0,8 puntos porcentuales las proyecciones iniciales.
En otro contexto, la inflación en la zona euro alcanzó el 3% en abril, el nivel más alto desde septiembre de 2023, influenciada por el aumento de los precios de la energía. Por su parte, la inflación subyacente se moderó ligeramente al 2,2%. En cuanto a la economía de Japón, creció un 2,1% anualizado en el primer trimestre de 2023, superando el 1,3% del trimestre anterior, aunque su inflación también ha disminuido al 1,4%.
Además, la Agencia Internacional de la Energía anticipa que casi el 30% de los coches vendidos en el mundo en 2023 serán eléctricos, un aumento respecto al 25% de 2025. Se estima que las ventas de coches eléctricos ascenderán a 23 millones en 2026, con los fabricantes chinos responsables del 60% de estas ventas, impulsadas por la preocupación por los altos precios del combustible y la caída de los precios de las baterías.