Las elecciones legislativas en Hungría han generado un cambio significativo en el panorama político del país, con más de 6 millones de húngaros participando, lo que representa un 78,5 % de participación, según los últimos datos. El primer ministro Viktor Orbán, del partido Fidesz, ha admitido su derrota y ha felicitado a su rival, el conservador Péter Magyar, quien se perfila como el virtual ganador.
Hasta el momento, con el 60 % de los votos escrutados, Fidesz ha conseguido 56 escaños de un total de 199, mientras que el partido de Magyar, Tisza, ha alcanzado 136. Magyar, dirigiéndose a sus seguidores en la orilla del Danubio, manifestó que hay "cautelosas esperanzas" y destacó la importancia de este resultado histórico para el país.
A pesar de la derrota, el actual ministro de Gobernación, Gergely Gulyás, expresó que Fidesz aún confía en obtener la mayoría necesaria para formar gobierno, afirmando que esperan asegurar al menos 100 escaños. Una victoria de Magyar significaría el fin de los 16 años de gobierno de Orbán, un referente global para la derecha populista.