La adhesión de España a la entonces Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea, ha tenido un impacto significativo en el ámbito humano, según María Andrés, directora de la Oficina del Parlamento Europeo en España. Más de la mitad de las leyes aprobadas en el Congreso tienen su origen en decisiones europeas, lo que indica una profunda interconexión entre las políticas españolas y las europeas.
Andrés subraya que la entrada en la UE fue fundamental para la transformación institucional del país, facilitando la modernización y la cohesión territorial. Este proceso de europeización ha influido en el sistema judicial y en las políticas públicas, alineándolas con los estándares europeos que hoy se dan por sentados.
La reflexión sobre el posible impacto de un hipotético Brexit en España resalta la soledad económica y política que podría haber enfrentado el país fuera de la UE. La experiencia del Reino Unido demuestra que la salida no garantiza inmunidad ante la globalización y la incertidumbre geopolítica.
Desde la introducción del euro el 1 de enero de 2002, España ha experimentado una mayor estabilidad económica, aunque Andrés reconoce que se carecía de una unión bancaria completa en ese momento. La directora concluye enfatizando que “Europa somos todos… con los mismos derechos y responsabilidades”.