El Gobierno español aprobó un decreto anticrisis que incluye 80 medidas para mitigar los efectos económicos de la guerra en Irán. Este paquete, que conllevará un coste de 5.000 millones de euros, fue el resultado de tensiones internas entre los socios del Ejecutivo.
La decisión se tomó tras un retraso de dos horas en el Consejo de Ministros extraordinario, debido a un plante inédito por parte de los cinco ministros de Sumar. Durante este tiempo, la vicepresidenta Yolanda Díaz negoció con el presidente Pedro Sánchez para incluir medidas sociales, argumentando que el plan original se limitaba a una simple reducción de impuestos.